Transforma tu salud, tu cuerpo y tu mente.

Llega el Lunes, te levantas tarde porque pasaste un fin de semana bien ajetreado y no te da tiempo para desayunar. Lo único que haces es tomarte una taza de café o pasas a una cafetería y te compras uno “para llevar”.

Llegas al trabajo y tienes 37 correos sin leer y otras tareas que dejaste pendientes el Viernes anterior. No te da tiempo ni para tomar agua y sigues así hasta las 3pm porque de pronto tu estómagó sonó igual a una vaca en celo… sí, es hora de comer y te acabas de dar cuenta que te mueres del hambre.

Sales de tu oficina corriendo a buscar lo primero que se te parezca a comida, y surprise surprise, ves un restaurante de comida rápida. ¡Problema solucionado!…. ¿o no tanto?

¿Qué pasó aquí?

Tu estómago vacío y el hambre de león(¿no que era una vaca?) que tenías te nubló tu mente y te convirtió en una máquina lista para comer lo que sea, especialmente comida chatarra.

Tengo hambre, quiero pizza

Un estudio hecho en la Universidad de Yale en los EE.UU. llegó a la conclusión que entre más hambrientos estamos, es más difícil que nos resistamos a comer comida alta en calorías.

tengo mucha hambreEn el estudio, cuando el nivel de azúcar en la sangre de las personas bajó, expresaron más ganas de comer comidas no amigables con la barriga como hamburguesas, pizza, helados, brownies, pasteles, etc. En cambio cuando sus niveles de azúcar estaban normal, tal deseo no existía.

Es decir, que cuando NO te alimentas debidamente a lo largo del día y pasas largas horas sin comer, tus niveles de azúcar en la sangre bajan, y lo único que le importa a tu cuerpo es obtener comida para subir esos niveles.

Y por supuesto, para tí lo más fácil es comer algo rápido, pero no te das cuenta que eso a la larga te sacará una factura bien cara, agrandando tu abdomen, caderas, piernas, etc etc, sin tan siquiera mencionar otras enfermedades relacionadas con el alto nivel del colesterol y azúcar en tu sangre (¿alguien dijo enfermedad cardíaca y diabetes?).

¿Qué debes hacer?

Lo mejor que puedes hacer es no sólo comer las 3 comidas principales del día (Desayuno, Almuerzo y Cena) sino también tomar un snack en la mañana y un snack en la tarde.

Muchas personas no se toman el tiempo necesario para tan siquiera desayunar, cuando hay desayunos saludables tan sencillos que no llevan más de 5 minutos de preparación.

También hay muchos snacks saludables que pueden preparse de forma sencilla en el trabajo (o llevados ya hechos desde tu casa) y que te mantendrán bien alimentado durante el día y además, te ayudarán a mantener tu metabolismo activo, ayudándote a quemar grasa e inclusive a calmar tu ansiedad.

Así que ahí lo tienes, ¡no dejes que los juegos del hambre te ganen y atácalos por donde más les duele!

[imagen: vasw]

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