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Cuando era pequeño, era súper fanático de las mermeladas. Creo que en mi casa siempre había mermelada (o ‘jalea’) y mi favorita siempre era la de fresa por los pedacitos de fruta que siempre podía encontrar dentro del jarroncito.

Conforme fui creciendo, el amor hacia esa jalea fue decreciendo, y supongo que pasó por todo ese otro montón de cosas dulces que fueron apareciendo en los siguientes 20 años de mi vida.

Ah tiempos aquellos… 🙂

Pero cuando me mudé a Europa tuve un retroceso a esa época dorada.

Yo no se que será el asunto, pero aquí adoran las mermeladas. Uno va al supermercado y hay como 5 estantes repletos de mermeladas. Manzana, melocotón, uva, naranja, limón, frambuesa, arándanos, durazno… y por supuesto, ¡fresa!

¿Y yo qué hice? Empezar a probar marcas y sabores como chiquito de 6 años 🙂

Así paso el tiempo y cuando empecé a instruirme en esto de la nutrición, aprendí una lección que sigo implementando hasta el día de hoy:

Leer las etiquetas nutricionales y de ingredientes de TODO lo que compro.

Y NO me refiero a los datos que vienen al frente, ¡sino a los que vienen atras!

Para mi desilusión, el 95% de todas las marcas de mermeladas traían ya sea grandes cantidades de azúcar o de jarabe de maíz de alta fructosa… y bueno, ya sabemos lo que esos dos diablos le hacen a nuestra salud.

Y si no, puedes ver mis artículos sobre los peligros del azúcar y sobre los peligros del jarabe de maíz de alta fructosa.

¡Pero no perdí la fe! Me puse a buscar en varios supermercados por alguna mermelada que no tuviera ninguno de estos 2 ingredientes y finalmente encontré una!

leer las etiquetas
La diferencia en sabor se notaba a leguas. No era tan extremadamente dulce ni pesada como las otras ya que sólo traía el dulce de la fruta. Nada de azúcar, JMAF, endulzantes artificiales o miel de ningún tipo. Méramente natural. Y si, ¡sabe riquísima!

Alimentos Íntegros vs. Procesados

Desde que aprendí este poderoso truco, por cada alimento que venga en paquete, caja, botella o lata, me fijo primero en sus ingredientes y dependiendo de lo que traigan, pueden terminar en mi carrito de compras o de vuelta al estante y un “adiós y hasta nunca”.

Como comenté en mi artículo La Regla #1 Para Comer Sano, la mejor forma de comer saludablemente y adelgazar, es comer ingredientes íntegros y de un solo ingrediente.

Llamémosle carnes, huevos, verduras, frutas, granos enteros, nueces, etc.

Pero es perfectamente natural que no todo el tiempo será así y el ejemplo perfecto es el de la mermelada, un alimento que siendo de buena procedencia y consumido en moderación, es perfectamente bienvenido por nuestro organismo.

Es en estos casos en que debemos tener un poco de malicia y desconfiar de lo que los fabricantes de estos alimentos hacen en su proceso de fabricación, ya que muchas veces por ahorrarse dinero, hacer un producto más adictivo o simplemente hacer que dure más, son capaces de ponerles ingredientes que ni te imaginas.

Esto es algo que puedes observar en muchos alimentos procesados o que son artificiales en alguna forma, como comidas para microondas, cereales, salsas, refrescos gaseosos, galletas, pasteles, barras de proteína o de granola, bebidas energizantes, mermeladas y muchos más.

Señales De Advertencia

¿Cuáles son las señales de advertencia que me hacen no escoger un alimento?

1. Azúcar: Endulzante que no sólo causa obesidad, sino también diabetes, dependencia y alto colesterol (del malo).

2. Jarabe De Maíz De Alta Fructosa: endulzante usado en vez del azúcar por su bajo costo, que también provoca obesidad e hipertensión.

3. Harinas o Trigo: Harinas refinadas que poseen un alto índice glucémico que terminan almacenándose como grasa y aumentan el nivel de azúcar en la grasa.

4. Aceites: Muchos alimentos usan grasas saturadas en forma de grasa vegetal gracias a la forma en que fueron preparados.

5. Ingredientes que no puedo pronunciar o que sencillamente nunca he oído en mi vida (también conocidos como IQNPPOQSHOEMV). Si un producto tiene muchos ingredientes que no puedes pronunciar o que nunca has oído antes, es una mala señal. Muchos serán estabilizadores e ingredientes para alargar la vida de sus alimentos… todas estas toxinas terminan en tu cuerpo, afectando tu estado de salud y por consiguiente tu estado físico.

leer las etiquetasSi tienes suerte, podrás encontrar versiones de estos alimentos que son muchísimo más saludables, tal y como yo tuve la suerte de encontrar esta deliciosa mermelada de fresa que suelo ponerle a mis panqueques de avena.

En los últimos 5 años se han venido creando compañías que se preocupan un poco más sobre nuestra salud (aunque suene increíble), así que trata de encontrar sus productos.

Puede que no los encuentres en tu supermercado favorito, pero si buscas un poco más o preguntas a tus amigos, es probable que lo encuentres.

Leer las etiquetas de ingredientes te ayudará mucho si quieres una vida más sana y de paso bajar de peso.

Tenlo por seguro.

Experimento

Por último te invito a que hagas el siguiente experimento:

Ve a tu cocina apenas puedas y dale un vistazo a los alimentos empaquetados que tienes, dales la vuelta, mira sus ingredientes e identifica estas banderas de advertencia…

¿Cuántos alimentos encontraste que creías que eran saludables pero que no lo son?

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