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La motivación tiene un gran, bueno… un ENORME problema.

Y es que dependemos MUCHO de ella.

¿Alguna vez te has dicho…. “Necesito mantenerme motivado. Necesito mantenerme motivado. Necesito…” ?

Somos tan dependientes de nuestra fuerza de voluntad, que si un día nos sentimos mal y sin ganas de hacer nada, dejamos que esto nos consuma, y se convierta en una seguidilla de días donde terminamos dejando todo.

Y le echamos la culpa a la motivación. Dejamos que sea la culpable de todo.

Pero esto es lo que pasa…

Ni siquiera las personas MAS motivadas que conoces, esos líderes espirituales o personajes famosos y exitosos, todos ellos saben que NO es posible confiarnos meramente en nuestra fuerza de voluntad.

Tiene que haber algo más.

Porque a todos nos pasa que hay días en que nos levantamos sin ganas de hacer nada.

A mi me pasa. A ti te pasa. Estoy seguro que a Shakira le pasa.

¿Pero qué hace que esas personas super motivadas se mantengan altamente positivas y exitosas o importa en qué grado se levanten?

Ellos saben que hay algo más. Que no es posible fiarnos al 100% de nuestra fuerza de voluntad ni mucho menos de nuestra motivación.

Ellos crean estructuras en su día a día que les permiten convertir un día no tan motivado, en uno más motivado.

Estructuras que les aseguran, no importa que tan mal se sientan cuando se despiertan, poder seguir adelante y con buen impulso.

¿Cómo lo hacen?

Todo empieza con el cuento de un elefante y su jinete.

Tal vez lo hayas oído antes, tal vez no, pero si no, te va a gustar porque es una forma interesante de cómo manejamos nuestra vida y las acciones que realizamos.

Es uno de los conceptos que mis estudiantes del programa Mente Retadora descubrieron y quiero compartírtelo porque sé el buen impacto que tendrá en tu vida.

El Elefante y El Jinete

elefante y jineteImagínate a un Elefante y a su jinete encima de él, caminando por la selva.

El Jinete es esa parte en nuestra que controlamos, como la fuerza de voluntad. Es nuestra parte consciente.

El Elefante, es esa parte que no controlamos del todo ya que está a un nivel más subconsciente.

Y lo que pasa aquí es, que si confiamos demasiado en nuestra motivación y fuerza de voluntad, a veces el elefante (que pesa 5 toneladas) puede decidir hacer lo que le de la gana, y no podremos controlarlo.

Así que no solo debemos tener un buen control del Jinete, sino también del Elefante. Y esto lo hacemos desarrollando hábitos y estructura en nuestras vidas.

Piensa por un momento en esa acción que es lavarte los dientes todas las noches.

Posiblemente no te tome mucha fuerza de voluntad, ¿cierto? Esto es porque lo haces a un nivel ya subconsciente.

No viene del Jinete, sino del Elefante, al cual tienes bien entrenado en esa área.

Y eso es lo que debes buscar con las acciones necesarias que te ayuden a acercarte más a tus metas.

Debes entrenar al Elefante, para que acciones como hacer ejercicio por la mañana o tomar un desayuno saludable, no tengan que depender del grado de motivación que tengas.

Cómo Entrenar A Tu “Elefante”

Para aprender a controlar ese Elefante, quiero que hagas lo siguiente.

Es un ejercicio que realicé yo mismo hace varios meses y que también mis estudiantes del curso Mente Retadora han realizado numerosas veces.

Y que si lo haces correctamente, puede marcar una gran diferencia en tu vida.

Respóndete esto:

¿Cuál es la acción NUMERO 1 que podrías empezar o dejar de hacer que tendrá el impacto más positivo en tu vida?

Teniendo en cuenta al Elefante y la idea de crear una estructura que te permita no depender tanto de tu motivación y fuerza de voluntad, piensa cual es esa acción #1 que podrías empezar a hacer que tendrá el impacto más positivo en tu vida.

Y esto es importante: Cuando la respondas, trata de ser lo más específico posible.

Si piensas que es “levantarte más temprano” por ejemplo, define a que hora. 6am? 5am? 7:30am?

Si piensas que es “comer más verduras” por ejemplo, define cuánto mas quieres comer por día.

Si piensas que es “hacer ejercicio”, define cuántas veces por semana y qué tipo de ejercicio vas a hacer.

Pero no tiene que ser ninguna de esas. Puede ser cualquier otra cosa.

Tómate 30 segundos y analiza tu presente, tus costumbres, tus hábitos (malos y buenos), la meta #1 que tengas y lo que estés o no estés haciendo para lograrlas.

Y luego, determina esa acción, la #1 que hará la gran diferencia y el mejor impacto en tu futuro.

Y ya que la tengas, buenas noticias, esa será tu nuevo propósito para los próximos 12 meses.

Enfócate sólo en esa meta y trabaja en ella por los próximos 30 días.

Y cuando la domines y la hagas parte de tus hábitos (y por ende de tu Elefante), vuélvete a hacer la misma pregunta y repite el ciclo, sin tener que abrumarte en tantas acciones y metas que cumplir.

Y ahí mismo, justo ahí, tienes tu plan de acción para los siguientes 12 meses 🙂

[imágenes: jasonrufus, lawmurray]

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