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Entre prisas, tráfico, estrés y trabajo es poco el tiempo que nos queda libre al final de la jornada laboral. Sin duda, una de las principales víctimas de nuestro frenético estilo de vida es nuestra dieta, ya que por falta de tiempo o de ganas, terminamos por preparar cualquier cosa para la cena, y aún más si vivimos solos y no tenemos la responsabilidad de cocinar un menú sano para toda la familia.

A todo esto se une siempre con mayor frecuencia un empleo sedentario que obliga a pasar gran parte del día sentados, quizás en una oficina, tal vez frente a la computadora. Mantener una alimentación saludable es en este caso aún más importante, y sin duda no es imposible si seguimos algunas pautas básicas.

¿Dieta Saludable y Trabajo, Cómo Hacer?

 

  1. Organízate con tiempo: la clave de todo es la planificación, e idear un menú equilibrado para toda la semana nos será de gran ayuda a la hora de hacerlo. Basta con elaborar una lista de platos sanos y sencillos que puedas preparar la noche de antes sin demasiado esfuerzo, o incluso cocinar y congelar durante el fin de semana. Puedes incluir ensaladas variadas, cous cous, quinoa o arroz salteado con verduras, pasta fría, sándwiches, o incluso legumbres preparadas en ensalada. Opta por platos ligeros para evitar la somnolencia y las digestiones difíciles durante las horas de trabajo.
  2. Renuncia a los snacks. Son atractivos y representan una gran tentación durante las horas más aburridas, cuando el hambre comienza a hacerse notar, pero son a la vez los peores enemigos de una dieta sana. Evita todo tipo de bollería industrial, galletas, dulces, frutos secos y chocolates, y combate el hambre entre horas con una pieza de fruta, un yogurt, o un saludable jugo de frutas.
  3. El agua a mano. El agua es siempre la mejor aliada de tu salud, depurando tu organismo y aportando la hidratación que tu cuerpo necesita. Los expertos aseguran que el consumo ideal se sitúa entre el litro y medio y los dos litros, pero no siempre llevamos a la práctica esta recomendación. Lleva siempre contigo una botella de agua cuando vayas al trabajo, y déjala a la vista: beberás más agua que de costumbre.
  4. Realiza una pausa para comer con calma. Evita comer delante de la computadora, y si te es posible hazlo fuera de tu lugar de trabajo. Desconéctate totalmente y disfruta de tu almuerzo sin prisas: harás una mejor digestión y además volverás al trabajo con mayores energías.
  5. dieta saludable y trabajo

  6. No olvides el ejercicio. Sin duda, una dieta sana te hará sentir mejor, lo notarás en poco tiempo. Pero no olvides que por sí sola no lo es todo: aprovecha cada oportunidad para moverte, reactivar la circulación, descansar la vista y estirar los músculos. Si tu lugar de trabajo no dista demasiado de tu casa, sal un poco antes y ve siempre a pie en vez de tomar el auto o el transporte público. O busca entre los clasificados una buena bicicleta de segunda mano y disfruta de un paseo mientras vas a la oficina.
  7. Recuerda variar. Lo más importante para no perder la constancia es saber variar, pues de otro modo tenderemos a aburrirnos y a abandonar los buenos propósitos. Prueba a experimentar con la cocina oriental, o simplemente a añadir nuevos ingredientes a tus platos: descubrirás nuevos sabores y una infinidad de posibilidades.

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Imagen: mikebaird

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