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Esta Comida Te Engorda (Y A Tus Hijos También)

ESCRITO POR Autor.Hábitos Saludables, Nutrición Al Dente.0 Comentarios

cerealRecuerdo que cuando era un niño (hace uuuu) mi hermana y yo nos íbamos a pasar algunos fines de semana donde mis primos para escaparnos de mis papás.

Bueno eso último es broma, pero sí era algo que disfrutábamos hacer.

Jugábamos Atari, mi hermana y mi prima jugaban a las Barbies, mi primo  y yo jugábamos Fútbol en la calle y hasta creo que nos subíamos a jugar a un árbol de limones que tenían mis tíos en el jardín.

La verdad que la pasábamos genial, y mi hermana y yo gozábamos en las noches porque nos dimos cuenta que mis primos, aun dormidos, parecía como si estuvieran hablando entre sí.

Esos fueron buenos años.

Otra cosa que pasaba todas las noches era que casi siempre cenábamos lo mismo: cereal.

Los 4 bajábamos a la cocina y mi tia nos preparaba cereal a los 4. Habían zucaritas, froot-loops, naranitas y como 3 tipos más.

Y claro, ¡era riquísimo! Después de todo teníamos tal vez unos 8-10 años y comer cereal (o conflex como le decimos a veces) era parte de la experiencia.

El cereal tampoco faltaba en mi casa nunca, siempre había como 3 marcas distintas (casi siempre mi hermana tenía una y yo otra) y era el desayuno típico de al menos 5 días de la semana.

Pero y ¿cuánto cereal consumo ahora?

CERO. Nada. Nothing.

Pero esto no fue siempre así.

El BOOM

Si tuviste una infancia como la mía, de seguro que pasaste por este BOOM de los cereales, todos los meses salía uno nuevo (y hasta la fecha) con algúna portada super llamativa, llena de colores y «AHORA CON XX» <– Llena aquí un ingrediente sabroso.

El cereal se convirtió en la comida más fácil y a prueba de tontos que pudiera existir. El que lo inventó y decidió explotarlo fue un genio.

Después de todo, ¿qué es más fácil que vertir el cereal en un tazón, agregar leche y listo?

Desayuno, almuerzo o cena en menos de 1 minuto.

Lo terrible es que estas costumbres se nos quedaron conforme pasaron los años y a pesar de que ahora la gente es más consciente de lo dañino que suelen ser el 99% de los cereales en el mercado, siguen apareciendo
más y más tipos.

Esa «necesidad» por tener comidas rápidas porque «no tenemos tiempo» nos ha hecho esclavos de una mala nutrición y los cereales forman gran parte de ese problema.

Y luego todavía muchos se preguntan «¿por qué sigo gordo?«, «¿por qué sigo con esta barrigota?»

Tu Tarea

Si tienes cereal en tu casa (lo cual espero que no suceda) quiero que vayas ya mismo a tu cocina y le des vuelta a la caja y veas los ingredientes. Inclusive hasta los que dicen ser «light«, «fit«, «saludable» o «pura fibra» no lo son.

Si no tienen azúcar, tienen jarabe de maiz de alta fructosa, o si no algún tipo de endulzante artificial.

Y eso si agregar todos los demás aditivos que les suelen agregar y el exceso de maíz que obtienes (en alguna de sus formas) que ha causado tantos problemas de salud en nuestra sociedad.

¿Y es que existe algún cereal bueno?

De marca es muy dificil encontrar, pero el MEJOR cereal que hay es…

¡La Avena!

La avena es de los carbohidratos más saludables que hay. Tiene un índice glucémico bien bajo, es alto en fibra y viene cargado con una cantidad de nutrientes.

Y obviamente LIBRE de azúcar 😀

Darle avena a tus hijos para el desayuno es de las decisiones más sensatas que puedes hacer. Y aunque pataleen, lloren y demás, es necesario, te lo repito NECEARIO que los alejes poco a poco de estos cereales azúcaradas y les enseñes mejores formas de alimentación.

¡Inclusive a ti mismo! ¿Cuántas personas ya mayores me dicen que todavía cenan cereal por las noches? ¡Muchísimas!

Así Le Pasó A Mi Cliente

Hace unos meses tuve un cliente que quería bajar de peso y al hacer un análisis de su alimentación, vi que cenaba cereal unas 4 veces por semana.

¿Adivina cuál fue el primer cambio que le sugerí? Deshacerse del par de cajas que tenía y empezar a comer comida de verdad.

Volviendo a la avena, es uno de mis desayunos preferidos y hay muchas formas ricas de hacerla, por ejemplo:

Cocinas una taza de avena en 2 tazas de leche con una pizca de sal. Cuando empieza a hervir, bajas el fuego, le agregas media cucharadita de miel de maple, mueves u poco, cocinas por 30 segundos más y listo.

Luego le agregas unas nueces, unas 3 fresas picadas y hasta unas chispas de cacao puro. ¡PAU! Vas a ver qué sabroso.

Hace 20 años cuando iba donde mis primos este tipo de información sobre la salud no era tan común como lo es hoy, y tampoco le echo la culpa a nadie, pero ahora que sé lo que es bueno para mi y para mi hija, me aseguraré de darle la mejor nutrición para que crezca en forma y al dente 🙂

Y si tú también quieres tener un futuro saludable y librarte de todos esos malos hábitos que has venido arrastrando con los años, lee esto.

¡Mantente en forma, toma acción!

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