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La Verdad Sobre Las Hamburguesas

ESCRITO POR Autor.Nutrición Al Dente.0 Comentarios

la verdad sobre las hamburguesasLa tarde del Lunes la pasé excelente. Uno de mis mejores amigos que ha estado viviendo en Dinamarca por los últimos 5 años vino a visitarme, como parte su último viaje antes de regresarse a nuestro pais.

Como teníamos más de un año de no vernos, sin duda teníamos que pasar un buen rato hablando y nos fuimos a TGI Friday’s (un restaurante de una cadena estadounidense) y nos dimos gusto comiendo.

Entre conversaciones sobre nuestras vidas en Europa, lo que viene en el futuro para ambos y mis aventuras como papá primerizo, mi amigo se pidió un rack de costillas en salsa barbacoa que podrían ser la muerte lenta de cualquier goloso.

Mi expresión cuando las vi fue sencillamente –> O_O

En mi caso, yo fui más… conservador. Me pedí lo que llegó a ser una deliciosa hamburguesa de pechuga de pollo a la parrilla.

La verdad la disfruté hasta el último bocado y el rato que la pasé con mi amigo valió totalmente la pena.

El punto que quiero tocar aquí es que tal vez muchos oyen la palabra «hamburguesa» y la satanizan como algo prohibido, pero a veces… no es una opción TAN mala.

Pero ojo, que hay que tener muchos aspectos en cuenta.

1. La carne: En la mayoría de restaurantes de comida rápida la calidad de la carne usada es de muy baja calidad. Y no me importa cuántas cosas me digan como «carne 100% de res» o «carne 100% de las montañas» para mi una hamburguesa de McDonald’s (por ejemplo), no me convence. Por eso cada ve que se me entoja una hamburguesa me busco un restaurante donde su calidad sea MUCHO mejor.

La baja calidad de esos otros lugares se debe a que esta carne viene de ganado alimentado con una mezcla de granos y no con pasto, insectos y demás cosas que se obtienen al aire libre.

Súmale a esto que muchos de estos animales son inyectados con hormonas para hacerlos engordar más y tienes receta para un desastre cardiaco.

Las mejores hamburguesas son encontradas en otros tipos de restaurantes, donde se controla un poco más la calidad e invierten un poco más en obtener carne más magra.

Y muchas veces, es 10 veces mejor optar por una hamburguesa de pollo o pescado (sin empanizar) a una de carne de res. El consumo de carne roja en nuestros días es algo descomunal.

2. La forma de cocinar la carne: a la parrilla siempre será la mejor forma de cocinar una torta de carne, contrario a frita, como siempre suele suceder.

Mantente alejado de estos aceites hidrogenados baratos lo más que puedas.

mcdonalds bg3. Las verduras: Siempre me da risa ver las imágenes que tienen en los menús de restaurantes de comida rápida, y ver esas hamburguesas con tremendos trozos de tomate y hojas de lechuga que hasta las gotitas de agua se le ven.

Y claro, luego lo que uno obtiene es una versión que lo que dan son ganas de ponerse a llorar.

El dia que llegues a pedir una hamburguesa, asegúrate que tenga una buena ración de verduras ya sea dentro de ella o para acompañar. Tomate, lechuga, pepino, pimiento, cebolla, etc.

Rico, rico, rico.

4. El pan: éste es, sin duda, el punto débil de la hamburguesa. Carbohidratos vacíos con poco contenido nutricional que poseen un ídice glucémico alto y una probabilidad más alta de almacenarse como grasa.

¿Qué se puede hacer aquí? La verdad, no mucho. Es muy dificil encontrar una hamburguesa con pan integral o de grano entero. Lo único que podríamos hacer es al menos eliminar uno de los 2 panes, pero claro, ya en ese momento deja de ser una hamburguesa 🙂

5. Otros ingredientes: Prácticamente otro tipo de ingredientes que se le añadan ya están de más y son usualmente altos en grasa, como tocineta y queso amarillo.

Mejor abstenerse de pedirlas con algunos de estos y además, tratar de no agregar salsa de tomate ni mayonesa, salsa BBQ, mostaza o mayonesa extra.

No te puedes ni imaginar la cantidad de calorías de más que le estarías añadiendo a tu comida.

Hay otro punto, y es que muchos piensan que la grasa saturada de la carne es grasa mala.

Pero esto no es del todo cierto. Primero, la grasa mala es la grasa trans, la que podemos encontrar por ejemplo en los aceites hidrogenados (con que muchas veces frien estas tortas y las papas fritas) o que se encuentra en muchos productos procesados.

La grasa saturada es de hecho necesaria para nuestro organismo, pero es importante que haya un buen balance con la grasa insaturada que consumimos.

Este balance proporciona óptimas condiciones para nuestro organismo.

Es por eso que se recomienda aumentar el consumo de pescado, omega-3, aceite de oliva, aceite de coco y nueces mixtas, para aumentar el consumo de grasas insaturadas y nivelar un poco el alto consumo de grasa saturada que solemos tener.

Por eso, la próxima vez que te veas entre la espada y la hamburguesa, recuerda estos 5 puntos y trata de tomar la mejor opción.

Al fin y al cabo la hamburguesa es eso: carne, verduras y pan. No es una opción TAN mala después de todo.

Y sin duda mi hamburguesa del Lunes no lo fue. 🙂

La vida hay que disfrutarla y nuestra alimentación no es la excepción. Las dietas que te hacen pasar por hambre y no te permiten días trampa, no tienen razón ser.

Esto lo aprendió Natalia, una de mis historias de éxito favoritas de mi programa Baja De Peso En Un Mes, ella me dijo:

«Gracias a tus tips pude aprender estos meses a cuidarme y estar saludable. Soy mamá de 3 niños y mi piel quedó manchada y con estrías, pero desde que seguí tus consejos, mis marcas que tanto odiaban se redujeron en un 50% y ya casi ni se notan.

Gracias por enseñarme a comer bien sin pasar hambre y a estar sanos sin grandes esfuerzos.» – Natalia

Este fue sin duda un cambio a un estilo de vida al dente. 😉

¡Mantente fuerte, mantente al dente!

Categorías: Nutrición Al Dente
Etiquetas: #nutrición

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